A la entrada de Manatí, un monumento exclusivo lo explica todo. O casi todo. Porque si el manatí, además de tener la blanquinegra junto consigo, se animara y bailara el danzón, todo estaría dicho.
Copia y pega esta URL en tu sitio WordPress para incrustarlo
Copia y pega este código en tu sitio para incrustar