El respeto, ¿a la basura?

Texto y Fotos: Jorge Camarero Leiva

Si alguien quiere constatar la veneración y el cariño que profesan muchos habaneros  por su ciudad, le bastaría con merodear por las esquinas de algunos barrios y apreciar la triste imagen que ofrecen hoy los contenedores de basura, y los festivales de fealdad y desaliño que les rodean. Confirmaría así que los cubanos que habitan  su capital, no la quieren tanto.

Los contenedores de basura, ausentes durante años de nuestros barrios y agónicos en cantidades,  han cargado con la culpa del atropello al ornato y la higiene: No hay cesto, ¿qué voy a hacer?, decían los displicentes de siempre, lanzando al aire, a cualquier sitio, los detritos de lo vivido y probado.

En los días más agónicos del período Especial, aparecieron los contenedores de Sevilla, Euskadi o Valencia, fruto de la solidaridad de los pueblos y alcaldías. Y no faltaron los depredadores que, pisoteando la nobleza de los amigos, comenzaron a eviscerar aquellos depósitos. Se llevaban, aún se llevan las tapas y las ruedas. Sobre todo las ruedas, para armar carretillas muy demandadas en los negocios callejeros o para que los niños construyan sus bicicletas o carriolas.

Con mucho esfuerzo, el país ha adquirido los contenedores de basura que hoy tenemos, sin que estos aún satisfagan todas las necesidades de los Servicios Comunales. Pero están ahí, y por eso duele más  que los vándalos los hostiguen, hasta inutilizarlos.

¡Pobres depósitos!…si sintieran. Falta poco para que cambie el refrán, y en vez del merengue en la puerta de un colegio, haya que decir: dura menos que un contenedor en la esquina de una cuadra.

Pero la burla mayor, el escarnio sin límites, es ver como pululan los vertederos a la sombra de los tanques que antes estaban. Algo así como un reto a la decencia y la urbanidad. ¿No estaremos vaciando allí el respeto a la ciudad, a su pueblo, a nosotros mismos, hasta enterrarlo para siempre?

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7 respuestas a “El respeto, ¿a la basura?”

  1. avatar Ivan dice:

    Cuando estaba en primer año hice un trabajo para la asgnatura de de fotografía sobre este tema. No solo de la basura, sino del malrato a la propiedad social. Incluía parques infantiles, bancos y latones de basura. Muy buenas fotos Camarero, al igual que el texto. De alguna forma hay que llamarle la atención a las personas para tener una ciudad más limpia. Sino dónde vamos a vivir. Salu2…

  2. Hola Camarero!! Muy buena esta entrada. Mi primer fotorreportaje en la universidad fue sobre los basureros en la provincia de Holguín hace unos cuantos años más. Me da gusto esta bendita coincidencia donde (por supuesto) las fotos tuyas son mejores.

  3. avatar El Oriental dice:

    Buenas noches. Excelente articulo y es bueno recordarnos a todos que para tener patria , primero debemos ser buenos ciudadanos. Saludos.

  4. avatar Jocale dice:

    muchas gracias por ese comentario tiene toda la razon

  5. avatar HtorAN dice:

    Publiquen cual es la ciudad mas limpia y la ciudad mas sucia en la prensa escrita y digital, asi tal vez entren en competencia y se buscara estar mejor

  6. avatar Antonio J. Martinez dice:

    Muy buen comentario y triste a la vez, pues es una realidad que andar La Habana es andar entre la basura en no pocos lugares.
    Tengo fotos de la barriada de Lawton, y otras partes, y es penoso el panorama, las esquinas que me rodean son microvertederos, algunos de a

  7. Tristesmente debemos reconocerlo… ¿falta de sentido de pertenencia? ¿deseos de no buscarse problemas? Tengo ejemplos similares en la Villa Panamericana y algunos me dicen que es porque no nacieron acá… no lo creo… en fin, yo, al menos, seguiré luchando porque no suceda…

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